Felices 50 Mon Cherì
Muchos
de los que aquí están saben que con Juan Carlos somos amigos desde hace muchos
años, tantos que puedo decir con certeza que nos conocemos la mitad de nuestras
vidas lo que no es poco decir.
Llevaba
unos años viviendo en Chiloé, ya me vestía como nos pasa a todas las que venimos
de Santiago, Jeans, chalecos chilotes coloridos y bototos, no se por qué
Chiloé en ese entonces nos hacía olvidar
bastante la coquetería pero si hay algo que
nos enseñó y a mi por lo menos no se me va a olvidar hasta el día que
muera, y es que EL QUE SE APURA PIERDE EL TIEMPO, bueno en ese entonces,
todavía no conocía el dicho para mala suerte de Juan Carlos. En ese tiempo estaba
casada con un hombre inteligente, padre de mis hijos pero muy troglodita. Un día
mi marido de entonces me llevó a mi Isapre que se llama Menos Vida aún y había
un señor nuevo, que hablaba y hablaba por teléfono, yo un poco nerviosa lo
miraba con detención y pensaba al verlo
vestido perfectamente, con un pantalón gris muy oscuro, un chaleco ídem, camisa
blanca y al mirar el cuello horror!!!! Una humita roja con puntos negros!!!
Como mi tío Octavito!!!!, no sabía si era Mickey Mouse, Alf o un Guaren que
salió del Canal de Castro, pasó por la iglesia y se robó la ropa del Padre
Carlos!
En fin,
pasaban los minutos, el no me atendía y el troglodita tocaba y tocaba la bocina
del camión que teníamos, ya con terror al reto de mi cónyuge, me paré y
reconozco que él también se debe de haber asustado de mi pinta… ya me había
mimetizado, el pobre trataba de ser simpático y yo más pesada, en eso me
preguntó, “ eres pariente de los Errázuriz Morandé” justo ahí sentí la bocina
por décima vez, mi cuerpo se estremeció, salió la Quintrala que hay en mi, y
casi lo maté, le lancé un agresivo “ que
me importan los Errázuriz Morandé, llevo media hora esperando un bono y mi
marido me va a matar!!! Jajajajaja, ahí empezó nuestra amistad.
En
Castro fueron muchas las situaciones vividas, alegres, tristes, en que nos acompañamos.
Muchos de los que estamos acá, nos conocimos allá, y otros tantos que no vinieron
hoy quedaron para siempre en nuestras memorias, fueron tiempos especiales,
inolvidables que dejaron huella en nuestros corazones.
Quiero
mencionar el motivo de nuestro regalo, es que hace un tiempo atrás con Mario
vinimos a comer a la casa de Juan Carlos, lo pasamos muy bien, además de que
Mario se tomó todo el café con malicia que tenías.
En
cuanto a decoración yo soy de mezclar estilos y ponerle mucho color y Mario
aportó a mi vida muchas cosas y entre ellas las lámparas Burlesque.
Unos
días después de la comida, nos juntamos con Juan Carlos y cambiamos opiniones,
me preguntó que había opinado Mario de su casa, yo bruta, fiel a mi esencia, le
contesté si, me dijo que tenías cosas muy buenas pero había que aputarla un
poco más, a mi buen amigo, casi se le salieron los anteojos, se atoró con el
café, empezó a transpirar helado, bueno después de todo no es fácil que te
digan que vives en un monasterio franciscano o en un palacio inglés que no le
da para el de Versalles, pero no te preocupes le dije, nosotros te vamos a
hacer un regalo especial para tu casa. Para que le de alegría, le de color y en
eso estuvimos estos dos meses. Te cuento que es un espejo mágico que se ve en
profundidad, le pusimos esos colores, porque son dignos del burlesque, las
mariposas representan el cambio que va a venir, tanto en nosotros como en la
sociedad, abajo en plata tiene el tercer ojo, que es el don de la intuición
para que nunca lo pierdas, los bailarines no pueden faltar en un burlesque y lo
más importante a mi me contaron que alguna vez fuiste heredero de toda la
provincia del Maule, por eso puse los dos caballos arriba, para que ellos
vigilen las grandes extensiones de tierra y no olvides el pasado que te une al
campo.
El
árbol de la vida es porque, nacemos en una familia, tenemos hermanos de sangre,
con unos nos llevamos bien, con otros no tan bien y a veces con algunos no
sabemos en que nos parecemos, a medida que pasa el tiempo encontramos personas
que por su forma de ser, que por experiencias de vida, se transforman en más
hermanos que los propios y tu eres uno de esos hermanos Juan Carlos, un hermano
que la vida me dio, uno que yo escogí y que por eso estás en mi árbol de la
vida y que estés en donde estés, con quien estés siempre estarás en mi corazón
y en mi cabeza, es decir en mi árbol.
En
cuánto a la pluma, no me pregunten por qué, cada uno se imagine lo que quiera,
nosotros encontramos que representaba muy bien a las bailarinas del Moulin
Rouge…. Y a la primera intención de arreglar la casa como te lo dije en el
café….
No te
olvides que te quiero amigo mío, que agradezco al destino que te haya puesto un
día en mi camino, que hemos vivido muchas cosas juntos, y espero seguir
haciéndolas, No te olvides nunca de reír que es lo mejor de la vida.
Jel, tu Mon Cou Cou!
No hay comentarios.:
Publicar un comentario