Sin duda si alguien se pregunta a quien saqué mi aguerrido carácter sin pensarlo ni un segundo les puedo decir que fue a mi abuelo materno, él fue militar, pero terminó abruptamente su carrera, cuando en el gobierno de Pedro Aguirre Cerda, al lado de la bandera chilena, pusieron la bandera roja del partido comunista, quien hizo discursos ante ese trapo "rojo" como diría él, fue Jorge Gonzalez Von Marees, increíble como Dios los cría y el diablo los junta, tío del Troglodita, sin duda mi abuelo y su tío se deben revolcar ahora en sus tumbas!!!
Mi abuelo siguió al General Ariosto Herrera y no desfiló ante el trapo rojo, la diferencia fue que que el general fue exiliado a Uruguay y mi abuelo deportado a Coyhaique, cuando volvió después de un año se encontró con que tenía una hija más, mi mamá y que tenía que inventar una forma para ganarse la vida y alimentar 5 hijos en ese entonces.
Así fue como llegó a ser Oficial del Registro Civil, todo un caso, hay historias memorables y que no son cuentos si no que muy verdaderas. Un día llegaron unos novios, no tenían 21 años aún, ella estaba embarazada y él quería responder como hombre, mi tata, le dijo pero necesito que traigas a tu padre, porque eres menor de edad....
" es que el no quiere que me case.." Por qué ?" preguntó mi abuelo.......y el chiquillo le respondió, " la verdad es que quiere que le pague para darme la autorización...", lo que a mi abuelo no le pareció nada de bien y le dijo al atribulado novio, "no te preocupes, anda a buscarlo que yo voy a hablar con él..."
Así fue como lo tuvo frente a su escritorio y le mostró el cajón con las estampillas, le comentó mira lo que tu hijo te dejó..... el hombre fue a tomar lo que allí había , mi abuelo le tomó el brazo y le dijo "Epa....primero la firma...una vez casados, le dijo: Pero que clase de degenerado, maricón eres tú que le quiere cobrar a un hijo por el permiso para casarse? y varios garabatos más, se acercó a él y de una patada en el traste lo sacó volando de la oficina del Registro Civil.
Otra vez, llegaron unos novios a casarse y la mamá haciendo escándalo detrás de ellos, le dijo que no quería que los casara, porque el novio era menos que ella, el tata la quedó mirando y como no le hizo caso, ella le quiso pegar un combo, el tata que era bueno y rápido como nadie para los puñetes, le tomó la mano y le pintó el dedo y lo puso en el libro, la sacó fuera de la oficina, diciéndole gracias, ya fue usted testigo!!! Casó a los novios y les dijo que no tenían que hacer caso de las habladurías de afuera, que ahora eran ellos dos y que tuviera cuidado con la suegra....se fueron...de afuera se oían uno gritos espantosos, insultos varios, era la mamá de ella, que no paraba, en esto mi abuelo sale y el flamante yerno, la había tomado y la había tirado en las moras!!!! Esto pasó en Isla de Maipo.
También cuando llegaba gente a inscribir a sus hijos con nombres estrafalarios, les llamaba la atención y les decía que por ningún motivo les pondría ese nombre, les pasaba una lista y que eligieran de ahí, que los niños no tenían porque sufrir en el futuro por una tontera de los padres y ellos sumisos tenían que acatar no más.
Lo que yo viví con mi abuelo no deja de ser marcador, cuando nací vivimos en un campo en Colina y ellos en Quilicura, él hacía chicha de uva, tenía la misma casa en que estuvimos hasta el 27 de febrero del año pasado, porque a pesar de ser de adobe, resistió 210 años y así y todo este terremoto no la botó completamente, pero seguramente un próximo podría hacerlo.
Eramos chicos con mi hermano y Quilicura era puro campo, con el Tata salíamos a caballo y de él aprendí los primeros garabatos, nos llevaba a los potreros en donde eramos manjar de los dioses para los zancudos y nos hacía saltar palos, acequias canales y todo lo que se pudiera, a mi hermano que dudaba, le decía, "Tonto Baboso, apúrate.." mis ojos otra vez como pescado con bocio....seguro de ahí me quedó el problema a las tiroides de tanto que he abierto los ojos en mi vida!!! " Ya, cabro huevón, salta"" y yo para que no me fuera a decir nada, porque que a una señorita le digan babosa es bastante vergonzoso...saltaba antes que me diera la orden, muerta de susto, pero pelando los dientes....con mi hermano íbamos cuchicheando, "viste lo que dijo?, dijo huevón, y que será eso? El tata, iba con manga corta y los brazos llenos de zancudos uno al lado de otro y él no los sentía, a nosotros nos picaban, le decíamos y nos decía " háganse hombres!!! nada de lloriqueo acá...
A pesar de los Tontos Babosos, de los Zancudos y de los cabros de mierda, nos encantaba salir con él, nos iba contando historias, se sabía El Quijote al revés y al derecho, cosas que le habían pasado cuando era militar, muchas eran inventadas otras no, pero nos llevaba entretenidos todo el viaje y eran mañanas enteras, a veces íbamos a potreros que eran sandiales nos pasaban una a cada uno, las partíamos y a mano nos comíamos el corazón, ya no solo eramos dos nietos se habían idos agregando más babosos, por el momento la única mujer seguía siendo yo.
Los fines de semana me encantaba ayudarlo con la venta de la chicha, la hacía el con la gente que tenía, en la casa tenía viña y era para mi y mucha gente la más rica de la zona, aprendí de él lo que es la venta, claro que si alguien venía sin plata el tata siempre regalaba, lo vi también sacar a puñetes a hombres que se metieron borrachos a la casa, tenía una fuerza que le nacía muy de adentro.
Nunca me voy a olvidar que nos mandaron a los cuatro, con él a Osorno para unas vacaciones, en bus, el que era un caballero, vio que se subían unas mujeres que no tenían asiento y a los dos mayores nos hizo pararnos y ofrecérselos a ellas y claro ni tontas ni perezosas lo aceptaron de inmediato, estábamos recién en Curicó.....pucha que nos enojamos con mi hermano!!! claro para el era lógico eramos niños y ellas mujeres que debian ir sentadas y descansadas.
Me acuerdo que adoraba una chaqueta, que ya la tintorería no le sacaba la mugre, no había caso de que la desechara, un día entre todos los hijos, cuando estaba en cama, se la quitaron y la pusieron en la chimenea,ardía y salía un olor a grasa espantoso, él indignado y furioso no les hablo por varias semanas....
El Tata murió a los 83 años, el día anterior había andado a caballo, en la mañana se despertó como todos los días, le sonrió a mi abuela, ella le preguntó si quería el desayuno, el le dijo que si, clla se dio vuelta , sintió un ruido extraño y estaba con una sonrisa en su cara, ya estaba muerto, pero esa fue su forma de despedirse, sonriendo.
Por todas estas cosas y muchas otras que no he escrito sobre mi abuelo, cuando veo las que yo hago y he hecho pienso en que soy muy parecida a él, muchas veces he hecho cosas en que me he podido tirar a un pueblo entero encima, pero a mi no me ha importado porque antes que nada soy leal a mis convicciones, así como lo hizo mi tata un día que no desfiló ante un trapo rojo y eso le costó que lo deportaran y lo expulsaran de las filas del ejercito, que era su vida, su profesión, él se buscó otra vida, otra forma de ganarse el pan para sus 7 hijos, en cierta forma a mi me pasó lo mismo, me tengo que buscar otra vida y otro trabajo y en eso estoy, sin miedo a comenzar de nuevo, sin bajar los brazos, no dejándome estar como un cabro baboso como diría él.
Cuando me diagnosticaron cáncer de mama, decidí, escribir, lo que me pasaba, para que mis hijos que en ese tiempo eran chicos, supieran como era su mamá, en caso de que no lograra superar la enfermedad, la superé, mis hijos crecieron, el mayor es publicista y músico, la segunda es Chef y los menores están estudiando fuera del colegio y espero que como los mayores, lleguen a ser lo que ellos aman.
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