jueves, 13 de enero de 2011

Cómo llegué a Chiloé y de cómo tuve que aprender a hablar...


Esta historia la he querido rescatar del baúl de los recuerdos, porque encuentro que merece ser contada y conservada, en el año 1989 trabajaba en el Banco de Chile, así se llamaba entonces, aún no le sacaban la "de", después de haber pasado varias vergüenzas  y no por poco eficiente si no porque siempre fui buena para el porrazo y les voy a contar solo uno de los tantos que tuve, porque no es bueno alimentar la curiosidad... Trabajaba en ventas y debo reconocer que me iba muy bien, entonces mi jefe que era un amor de persona y llevaba ese apellido también, consideró que debía ir dos veces a la semana a la oficina de San Felipe,  viajaba los martes, alojaba en la casa familiar de Llay Llay, el miércoles trabajaba allá y volvía ese día  en la noche. Un día pleno marzo viajé, como de costumbre y, que creen ustedes? el miércoles llovía a cantaros, la secretaria que era muy amorosa, me prestó un paraguas de su hija de 5 años, rosado y con hello kitties, bueno yo tenía que ir a ver a un cliente y no podía llegar como laucha y con mi altura, más bien podríamos decir guaren saliendo del río Mapocho, así que lo acepté, el problema era el diámetro del  accesorio aquel, me tapaba solo la cabeza, así que no me sirvió de mucho, cuando volví al Banco, venía con mi uniforme perfecto, sólo que mojado donde el paraguas no me tapaba, es decir en casi todas partes, porque solo me cubrió la cabeza...., taco alto, el maletín con todos los papeles importantes. La sucursal estaba distribuida de tal forma que todos los ejecutivos, cajeros, mesón de atención al público, la secretaria y la oficina del agente, miraran a la entrada, venía contenta, me había ido bien, abrí la puerta de batientes, entré y el piso estaba mojado, me empecé a resbalar y vi como todo el mundo me miraba y nadie hacía nada y no se me ocurrió mejor idea que tomarme con la mano que tenía libre de la puerta, esta idiota, porque no tiene otro nombre se fue hacia afuera conmigo, me tiró hacia arriba, el paraguas se abrió cuando yo iba cayendo, un zapato saltó al  medio  del hall y el otro directo a la oficina del agente, pero nunca, nunca solté el paraguas ni el maletín!!! Desde ahí pasé a ser conocida como la Mary Poppins, claro que no alcancé a llegar a Santiago y ya todos sabían mi sobre nombre y cómo tan dignamente me lo había ganado.

En septiembre mi jefe amoroso, me llamó a su oficina y me dijo que tenía algo que proponerme y es que me fuera a Castro a la Isla de Chiloé por un mes, ya que se estaba abriendo la sucursal allá y necesitaban un apoyo, yo sin siquiera dudarlo dije, me voy, cuándo parto? pero cómo? dijo él, no lo vas a pensar? No le dije....me carga Santiago, me voy por un mes, no tengo nada que meditar! igual mi corazoncito estaba triste por un mal hombre así que dije esta es la oportunidad para mandarlo ustedes saben a dónde o mandarme yo a la....isla !!!

Partí....nunca imaginé que iba a tener que aprender a hablar de nuevo y sin diccionario!! Porque no existe uno que sea chilote -español, pucha que cuesta encenderles. Para mí fue un choque cultural tremendo. Tengo que reconocer que me recibieron con un cariño inmenso, quizás donde era mujer y sola, o solo por mi simpatía cosa no menos importante debo aclarar, que me fue muy bien y no me faltaban las invitaciones pero al principio necesitaba traductor.

Un día llegó una clienta, a convidarme a tomar té a su casa y que iba a preparar churrascos, el mes ya se había alargado a más de tres meses y cuando me dijo la palabra mágica, me imaginé ese bendito sándwich con palta y tomate y la verdad no pude negarme, eran tantas las ganas que ese día no fui a almorzar al Sacho con mis compañeros de oficina, llegó la hora del té y bajé por la calle Blanco, que es la principal y la que baja al puerto y al mercado, me encontré tocando el timbre y apareció ella, feliz porque yo había acudido a la cita y yo más contenta aún....

Nos sentamos, conversamos de todo y de un cuanto hay, me contó de su vida, de los brujos de Chiloé, de cómo los pillaban, lo que me dejó bien preocupada y tuve que revisar mi silla después, no fueran a pensar que yo fuera una de ellas, pero esos secretos no se los puedo dar, no vaya a ser que haya uno leyendo acá y le doy la llave para salvarse de la hoguera, no, no, no...juesus!!! Como dicen por allá!! Nos sentamos a tomar té y nada del churrasco, yo ya estaba a punto de desfallecer, en esto traen unas sopaipillas gigantes y me dice, Julita se sirve? le contesté tímidamente, no gracias, pero cómo ? no va a comer? y yo ya no sabía cómo decirle que quería esperar los churrascos , pero tuve que hacerlo, le dije, es que prefiero esperar los churrascos.....y me contestó, es que estos son!!!!!!! Jajajaja eran unas sopaipillas gigantes sin zapallo!!! Hubieran visto mi cara de desilusión, historia que nunca olvidaré.

Otra vez estaba conversando con una niña bastante menor que yo y me comentó que se había privado, a mier... qué? le dije te qué? me privé!! Pero cómo es eso? que significa eso? privarse!! es que no entiendo, le decía yo, pero como no vas a entender!! Es estar privao po!!! Les juro que para entender lo que significaba pasó como un mes, hasta que alguien me pudo explicar que significa estar enojado, qué relación tiene el privado, privarse con el enojado o enojarse?, solo en Chiloé se puede dar una cosa así.

Bueno acá les voy dejar algunos términos,  porque uno nunca sabe cuándo puede viajar y siempre saber estas palabras o frases pueden servir de mucho o en algunos casos salvar la vida....

Completó su calzón: se curó, se emborrachó
Llenó su cuadro: idem
Juesuuuu: Dios mío
Pasar a dejar: Pasar un auto en la carretera
Pasar a pegar: Cuando te golpeaste con algo al ir caminando
Anda a Puerto: La persona por la que preguntaste fue a Puerto Montt
Me duele mi cabeza: me duela la cabeza, obvio, no te va a doler la del vecino...
Van a ir a comprar pan? : Ellos hablan en plural, la empleada aunque te vea sola te pregunta siempre en plural
Anda priva la señora...: está furiosa la señora
Quiere que se lo acalore? : No piensen mal, significa, calentarle el plato, la comida, el agua, etc.
Me asoroché: Estoy muerta (o) de calor
Está frioso: Hace mucho frío
Amárrate los pasadores: Amárrate los cordones.
Salida de cancha: Buzo de gimnasia
Anchor: Ancho
Almud: es una medida que se usaba en el tiempo de los españoles.
Yoko: Cuando vas a una fiesta y cada comensal se lleva un poco de lo que sobra
Me caiiiiiigo: No lo puedo creer!!!

Estos son algunos de los que puedo recordar y con los que tuve que lidiar durante los 6 años que estuve en Chiloé, conocí gente muy linda, hice muy buenos amigos, que conservo hasta el día de hoy e iré contando las historias en este Blog junto con todas las que han ido sucediendo a lo largo de mi "corta" pero intensa vida.

Jel

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