Cuando me diagnosticaron cáncer de mama, decidí, escribir, lo que me pasaba, para que mis hijos que en ese tiempo eran chicos, supieran como era su mamá, en caso de que no lograra superar la enfermedad, la superé, mis hijos crecieron, el mayor es publicista y músico, la segunda es Chef y los menores están estudiando fuera del colegio y espero que como los mayores, lleguen a ser lo que ellos aman.
domingo, 16 de enero de 2011
Pancracio Morandé
Llevaba un par de años viviendo en Chiloé, seguía trabajando en el Banco de Chile me había casado y tuve ir a la isapre que me había levantado de la en que estaba desde que empecé a trabajar, a la que por sus atenciones y desvelos hacia mi persona llamaré Menos Vida, iba ese día muy apurada, ya que el que me llevaba era mi cónyuge y no era muy paciente y seguro si no me atendían luego se iba a poner a tocar la bocina abajo. Había un señor de anteojos, creo que llevaba humita al cuello y hablaba y hablaba por teléfono, ustedes ya deben conocer algo de mi carácter y comprenderán que me lo quería comer asado al palo, en eso se dignó a cortar y me atendió, se presentó venía llegando a la ciudad y cuando supo mi nombre me preguntó si conocía a los Morandé Errázuriz de Talca, venía apurada y ahora me tenía que poner a hacer vida social con el señor de la humita que me recordaba a un tío diplomático, que para que fueran iguales, lo único que le faltaba era el bastón y el pantalón escocés!!, le dije que no los conocía y que me cargaba Talca y, además estaba muy apurada...la verdad es que no sabía hacer lo que yo necesitaba y me dijo que lo dejara y que cuando estuviera listo me llamara para que lo pasara a buscar, de mis ojos salieron dos rayos, que casi lo fulminaron , pero en ese momento, sonó la histérica bocina del troglodita de mi marido y tuve que bajar rápidamente . Creo que lo nuestro con Pancracio, no fue amor a primera vista, sino todo lo contrario.... pero como él en ese tiempo era muy pio, es decir era de misa diaria, se propuso como meta conquistarme y lo logró.
Formamos un grupo de aproximadamente seis solteros y yo, al que luego se unió un matrimonio que llegó desde Santiago y decían pertenecer al Opus Dei quienes merecen historia aparte y el cura del pueblo, el lugar común, mi casa y la iglesia todos los domingos ya que el mentado sacerdote hacía unas prédicas que conquistaba hasta el alma más pecadora, es decir la mía...
Con Pancracio vinimos a Santiago al matrimonio de uno de los seis, en ese tiempo, Troglodita al único que le tenía plena confianza era a mi amigo, por lo que decidimos quedarnos el fin de semana, debo decir en honor a la verdad que nunca había pasado más frío, ni en la isla, estuve durante toda la fiesta con el elegante abrigo de mi abuelita puesto, para que un torpe mozo me diera vuelta una copa de vino blanco en la espalda..como ven, desde joven ya venía con la suerte medía quebrada. Cuando nuestros labios estaban morados, los dedos de los pies a punto de despegarse de nuestro cuerpo y los de las manos sin sensibilidad alguna decidimos retirarnos.
El día domingo, Pancracio me pidió que lo acompañara a Franklin a comprar un mueble antiguo para regalo de matrimonio de unos muy queridos amigos, le di la lección correspondiente, " tienes que ponerte unos jeans viejos, las peores zapatillas, una polera desastrosa, pero hazme caso, fueron mis claras instrucciones...
Nos juntamos en Providencia porque no voy ni muerta en auto, ya me que lo pueden desvalijar, Ok, me dijo, entendido.
Llegó el día y la hora señalada, me van a creer ustedes, cuando veo a mi lustroso amigo, estaba vestido, con unos jeans Armani, una polera Polo, y Zapatos que nadie podría decir que costaban $20.000.- lo quería matar!!! " pero cómo?? no te dije que tenías que ir lo más rasca posible?? al lado de él yo parecía Anita la huerfanita!!! " pero cómo es posible así no vamos a conseguir ninguna rebaja, gritaba yo, convertida en una energúmena, no me quedó otra que suspirar y aceptar la situación.. partimos en metro, mientras lo iba concientizando de que cuando viera algo que le gustaba no podía preguntar por eso primero, si no que tenía que recorrer todo el local, preguntar por 20 cosas y al final cómo no quería la cosa " y esto cuánto cuesta? , a lo que respondió? "comprendido, se lo hice repetir desde el metro los leones hasta que nos bajamos.....
Entramos al primer local, vio un sitial ,entró como loco, como si hubiera 100 personas peleándose por él, yo viendo lo que se venía y mis lecciones al agua, lo miré y gesticulando con la cabeza le decía Nooooo, pero él le pregunta a la primera ...¿ Este cuánto cuesta?, me lo quiero llevar!!!! Casi me puse a llorar, lo tomé de un brazo y dije Pancracio!!! ese no me gusta y es muy caro, soy tu mujer y tienes que preguntarme!! el vendedor miraba mi insólita reacción , mientras yo decía, nos vamos de aquí, me cargó esta tienda y él me decía... pero, pero Jel, nada de peros, vamos a ver otra cosa, si no encontramos nada volvemos!!!!
Recorrimos todo Franklin, los galpones, los locales de afuera, pero al monono nada le gustó, tuvímos que volver al primero, pero ahora él iba con expresa prohibición de abrir la boca, ya que yo era una avezada compradora en el lugar, por lo tanto algo sabía de negociar con esa gente, el vendedor cuándo nos vio, dijo bien, veo que se decidieron, si respondí, empezó el juego del quita y afloja, me di cuenta que había que arreglarlo, por lo que al final logramos un buen descuento y nos tuvímos que ir con el famoso sitial...obvio Pancracio lo llevaba, yo,que ya no daba más y él caballerosamente me lo ponía en los semáforos rojos para que me sentara....
Pancracio decidió cambiarse a otra Isapre, todas las amigas estabamos muy triste sobre todo yo, ya que por todo lo que me había pasado, clinicamente hablando, no había ninguna que me aceptara, por lo tanto no podía seguirlo, supe que su equipo no era precisamente el staff de Miss Universo y que lo habían apodado, Tarzán el Rey de los monos, una amiga, le llevó la revista con ese nombre, otra una mano de plátanos y yo un día venía en mi auto desde el sur de Castro y me hace dedo una señorita, nos pusimos a conversar y resultó que trabajaba con mi amigo, cuándo se iba a bajar, le pedí un favor, si le podía dar un recado urgente a mi amigo, claro me dijo ella, muy amorosa, y le dije " le puedes decir a Pancracio que la caja de Plátanos que me encargó viene en camino, para que la vaya a buscar al bus" y me fui, ella fue rápidamente a llevar el cometido, cuál sería la cara de él cuando recibió el mensaje, pobre tuvo que contener la risa y partir al baño, después me llamó y me quería matar, ahí me contó todas las cosas que le habían llegado de las que yo no tenía idea.
A Pancracio, lo trasladaron por varias ciudades del país, sin embargo la vida siempre nos vuelve a juntar y hoy puedo decir, sin duda que es por lejos mi mejor y más fiel amigo, si tuviera que elegir a un hermano de todas maneras sería él. Todas las aventuras que hemos vívido no caben en una Historia de mi vida, porque sería muy largo de contar, pero a través de distintos registros irá apareciendo y ustedes lo irán reconociendo.
Te quiero mucho Pancracio, gracias por ser cómo eres, gracias por haberme conquistado después de ese fatal encuentro en Chiloé.
Jel
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