Si ustedes se imaginan que voy a comentar sobre la serie de televisión que lleva el mismo nombre que el título se equivocan, es cierto que soy una fiel auditora sobre todo porque el personaje me encanta, me fascina, pero vivo el aquí y el ahora y no en una caja de 29 pulgadas. La historia de hoy versa sobre como conocí a mi propio Doctor House.
Fue un día que anticipaba una colorida primavera, hace un año o dos, no lo recuerdo bien en que se me hizo imprescindible ir a cierto especialista, un amigo, muy querido y ya nombrado anteriormente en estos relatos, me recomendó a un buen amigo suyo, me costó aceptar, me lo imaginaba gordo, pelado y pesado no se por qué....
El día de la consulta, recuerdo muy bien, un poco nerviosa, me arreglé más de lo usual, no quise ir en auto, no conocía bien los caminos, porque mi leal camarada no me iba a presentar un compadre en la clínica más pituca del sector oriente de la capital, no, el me iba a presentar el mejor discípulo de Hipócrates de Cos y con verdadera vocación y que se encontraba trabajando en el lugar más alejado de dónde yo me encontraba, para llegar tuve que andar 150 estaciones en metro, bajarme y tomar un famoso transantiago, finalmente llegué al centro médico, parecía pollo asado, corrí riesgos como jamás en la vida lo había hecho, por ejemplo que me abdujeran, me plagiaran, etc....al fin llegué.
A la secretaria le presenté el bono y le dije que venía a la consulta con el doctor Pedro Martínez, ella muy amorosamente me dijo, tome asiento, le voy a avisar al Doctor, para que se venga...., la miré y repetí " Qué se venga..? oí bien ?" si, me respondió, pero se demora poco en llegar, anda por acá cerca, haciendo trámites, pero anda en auto y me dedicó la sonrisa más grande que pudo dar...luego dijo, " una media hora, no más de cuarenta y cinco minutos", la quedé mirando como si fuera la peor asesina en serie de la historia y ella mi próxima víctima, como disculpándose y sabiéndolo me dijo, " es que el Doctor tenía cosas que hacer por aquí "y yo pensaba, claro y yo todo lo que tenía que hacer, tuve que dejar toda la mañana sin reuniones para que el lindo me dejara plantada, ja el lindo, capaz que fuera un viejo, guatón, pelado y pesado!! me fui a sentar antes de que la secretaria se convirtiera en la próxima víctima de Jack el destripador.
Rumiando mi rabia, conté todas las sillas, me dediqué a ver el polvo de los muebles, leí todos los letreros, ya que no había ninguna revista, de esas viejas que llevan las señoras de los doctores a las consultas cuando se aburren de leerlas, conté todos los pares de zapatos, miré los modelos y según ellos adiviné la personalidad de quienes los llevaban, vi como las secretarias hablaban por teléfono y los "pacientes" esperaban para ser atendidos , saqué puzles y del facultativo nada...
En eso estaba y siento mi nombre, habían pasado 38, 5 minutos menos de lo que había previsto la secretaria en sus peores augurios, en la puerta parado un médico joven, bueno de mi edad, delantal blanco, ojos claros, cara seria y sin saludarme se fue caminando adelante mío!! Debo reconocer que lo odie profundamente, como es eso de que no me esperó para saludarme!!! mejor no digo lo que habría dicho mi mamá...lo dejo para otra historia, así que me fui remedando su forma de andar detrás de él. Cuándo llegamos a la puerta nuestras miradas se cruzaron y vi los ojos más claros y profundos que haya visto jamás, me impactaron de tal forma, que el enojo que sentía por la larga espera desapareció ipso facto y desde ese momento pasó a ser Doctor House.
Cuándo estábamos ,sentados en el escritorio, le dije ... usted se hace esperar mucho doctor...y eso que vengo muy recomendada... y el batiendo sus pestañas me preguntó y por quién viene recomendada , por mi mejor amigo Pancracio Morandé a quien en ese minuto quería yo colgar por no haberme advertido que su amigo era el Dios Apolo de la medicina...y cómo está él ? bien le dije y así seguimos , hasta que llegamos a la cosa técnica, supo que había tenido hace poco un cáncer de mamas, quiso saber si me había separado, le conté que si, que cinco veces, me miró con unos ojos tremendos...no!! le dije del mismo para que no hubiera equivoco alguno, House se reveló como un psicólogo y psiquiatra en ese consulta, siempre muy caballero tratándome de usted.
Me pidió que pasara la camilla que me sacara el pantalón, me revisó minuciosamente, y cuando me subió la blusa para verme el abdomen lo miré nerviosa, después de todo, no todos los días te revisa el Dios de la medicina!! me dijo pero que plano lo tienes, le respondí es que me sacaron guata para hacerme la pechuga que me extirparon.... pasó suavemente sus manos por los contornos de mi cintura y yo a punto de desmayarme, me dijo eres perfecta, a punto de un infarto y sin saber que decir.... balbucee, doctor y mi columna que me duele tanto.....
Párate me dice, me puse los pantalones, y el sentado en una silla dice ven para acá, y empieza a tocarme la columna vertebra por vertebra cuando llega a la parte del sostén, me dice pero aquí hay engaño!! muerta de vergüenza le digo, Nooo, son naturales, son mías....me dijo me refiero a la polera... lo decía porque andaba con esas poleras gringas que traen el sostén incorporado y la mano no le subía, seriamente me dijo por favor súbela, antes del cáncer debo decirles que era plana como una tabla, después quedé como la Dolly Parton en sus mejores tiempos, por lo que por más que traté de que la polera me subiera solo por atrás, fue imposible, y la Marlene y la Barrientos como les llamaba yo a mis pechugas, quedaron al aire, me decía baja hacía adelante, a la izquierda, a la derecha, hacia adelante, a la izquierda nuevamente, a la derecha, date vuelta ....y sin pensarlo me di vuelta.....resultado terminó House literalmente con mis pechugas en la cara, no creyendo lo que le pasaba y yo tampoco....me quedó mirando y me dijo, te quedaron espectaculares, dignamente me bajé la polera y dije, es que me las hizo la doctora Ford la mejor cirujano plástico de este país en reconstrucción.
Pasamos al escritorio y me dijo lo que tu tienes es.....por su puesto es que yo estaba en Júpiter, le miraba las pestañas batientes y que me importaba a mi....cuándo me dijo que me tenía que poner una inyección y que tendría que volver a esperar, ahí me trajo de vuelta a la tierra de un tirón y ya no me gustó mucho, pero sonriendo me dijo pero no va a ser tanto, no se preocupe, cuando me llevó a la puerta, me puso una mano en el hombro me dio un beso apretado un poco más allá de lo permitido a un recién conocido, pero bueno era House no? y su mano bajó suavemente por mi espalda y siguió bajando y cayó suavemente por mis nalgas, mis ojos se hacían cada vez más grandes, parecía un pescado con bocio... pero no dije nada, ni me acorde de Pancracio....
Ahí me encontraba, esperando nuevamente en la sala de espera, esta vez fue mucho menos, hasta que una señorita vestida de celeste me llamó y me llevó a una especie de pabellón, no podía borrar el paseo de su mano por por mi trasero, cuando entró él, yo que jamás habría podido estudiar diplomacia, porque seguro que habría sumido al país en una guerra al segundo día de estar ejerciendo, le digo," dime y tu eres bueno para el pinchazo?" no le dio un ataque de risa, porque se contuvo, "...es decir, me refiero, si tienes, buena mano para poner inyecciones.." repliqué, me estaba dando la espalda, mientras preparaba todo y House, dijo, " soy bueno para todo" , "ja" le dije, " viene de cerca la recomendación, habría que verlo..." otra vez metiendo las patas yo....
Tengo que reconocer que la mano de este discípulo de Hipócrates de Cos, es la más suave que he conocido en mi vida y eso que he conocido muchas, porque han de saber ustedes que mis papas , me hicieron con tan pocas ganas, que nací con tantas fallas que desde que tengo nueve meses he pasado metida entre médicos, clínicas, y todas esas faramallas. Me dio las indicaciones a seguir, junto con su celular, por si tenía algún dolor o cualquier cosa y que tenía que volver a control en 15 días. Nos volvimos a despedir, la tercera en la mañana, su mano volvió a hacer la gracia y de verdad me sentí como la Lisa Cuddy, cuando House, le toma los glúteos por sorpresa.
Fue en la tercera consulta, fui a verlo porque me dolía todo, me dice que me suba a la camilla, me toma las manos y me dice" pero si estas muy apretada" o "estás apretando mucho" , pero Doctor, le digo, como voy a estar apretando, si no tengo a nadie...le dije rápidamente, me miró y me dio, " es que no entiendo que una mujer tan regia, no tenga a nadie"...le dije, es que estoy aburrida de los pasteles....., me siguió revisando, y cuando me veía la columna, me dice date vuelta y que creen ustedes.... me dio el mejor beso que me hayan dado en mi vida y.....yo sola, el solo Ud. sabe pos padre, me acordé de ese antiguo chiste, yo que venía hace tanto tiempo en sequía, era, el Doctor House, no, definitivamente no me podía negar, me miró y me dijo que yo lo había excitado desde el primero momento que me vio....pensaba para mi ¡Gracias Pancracio!!!, me dijo que el no iba a hacer pastel, pensé para mis adentros, ojala....
Me fui, no pude dormir, que había hecho? el sábado recibo un mensaje en mi celular, era del Dr. House!!! me decía, la invito a tomar desayuno!!! no me había levantado, más que rápido me vestí, partí, nos juntamos, pero la primera comida del día no fue en el Tavelli o Coppellia como pensaba yo, soy vieja pero sigo siendo ingenua, House, tiene unas manos increíbles para las inyecciones y para el amor también.
A la semana siguiente, me invita a almorzar, a un lugar muy bonito, el se veía mejor que nunca, pedí una ensalada Cesar y un agua mineral con hielo y limón, porque ante tal semental no me podía permitir el lujo de pedir una lasaña, ustedes me comprenderán, comíamos, cuando muy serio me dice ..." entre nosotros no hay nada" , yo para parecer de lo más viajada y entendida del mundo le digo ..." obvio, que entre nosotros no hay nada.." pero tenía unas ganas de dejarle la ensalada de sombrero, que les aseguro, le habría quedado asentadoramente y haberlo bañado con el agua, pero me contuve, no quise que me llamaran la loca del barrio, pero que lo pensé, lo pensé, enseguida, se me vino a la memoria bueno y este no me había dicho que no iba a ser pastel??? cuál es la idea que tiene de un pastel?? parece que no lo tiene claro.... Ay Pancracio, cuando me presentas un amigo de nuevo???? Lo miré y le dije, pero quién te ha dicho a ti que yo quiero una relación contigo? no, no quiero nada con nadie, no estoy preparada. Pero después de eso me dijo que me iba a llevar a un lugar del caribe....ven, es impredecible como House de la serie de TV, solo que a este lo tengo acá en Santiago y yo seré su Lisa.....hasta que no le deje la ensalada de sombrero....
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