Empezaron las instrucciones, que el perro, come medio kilo de comida al día, eso si que me negué rotundamente a recoger ya saben que, del regalón a no ser que le compraran el mejor alimento del mercado cosa que me asegurara que el perrito que pesa unos 30 kilos, iba a ser unos mojones tan duros como palos para la chimenea, el chófer que es devoto de la virgen del puño se negó terminantemente a hacer esa inversión y yo a recoger plastas de vaca, seguimos con las indicaciones y vinieron los canarios ahí colapsé, se imaginan ustedes lo que es darles agua a esos pájaros ah y tiene que ser sin que se vuelen de la jaula... ah no.. y eso no era todo, a los mononos esos hay que ponerle hielo en el receptáculo del vital elemento, y esto dos veces al día!!! Para mi fue mucho, comprenderán que quería salir corriendo, aunque no tuviera auto, me sentí preparada para la maratón de Nueva York!!!
En la tarde, me dieron pena esos pobres de plumaje amarillo y fui a ver que podía hacer por ellos, abrí la jaula con mucho cuidado,tratando que no se me escapara ni uno, porque si eso llegaba a ocurrir, podría hasta perder lo que pudiera recibir de herencia, es muy grave perder un pájaro en la vida, ustedes me imagino que lo saben.... Tomé con más cuidado el recipiente del agua y por supuesto me pegué un cabezazo con la puerta de la casita aquella, casi inconsciente , fui a buscar hielos, agua, logré ponerla adentro y ahora tenía que sacar una fuente de greda que es en donde se bañan los pajaritos, aún no se me había arrancado ninguno ni mi perra una inquieta Yorkshire se había logrado introducir en ella. Cómo encontré que ir a la cocina era una tontera, partí en busca de una manguera, porque además tenía que ponerle agua a una piedra que está enfrente de la pieza de mi abuelita y es ahí en dónde se bañan todos los días los pajaritos que viven en el jardín de la casa.
Encontré una, pero a quien se le iba a ocurrir que en una casa normal tuvieran una manguera con el grosor de una de Bomberos? pues esta era casi igual, solo que de color verde, estaba enrollada, le di el agua y cobró vida, parecía una cobra que levantó su cabeza y me empezó a tirar agua como loca y yo corría por todas partes y la desgraciada me perseguía, tuve que luchar con ella, logre tomarla, pesaba la bruta como un elefante, a tirones la llevé cerca de dónde estaba el jacuzzi de los pajaritos, ya estaba cansada la cobra, cuando se despertó y volvió a soltarse y empezó a saltar por todas partes, no hubo parte de mi cuerpo que quedara sin mojarse, los canarios me miraban y a lo lejos sentí unas suaves carcajadas.
Logre, llegar con la manguera a la piedra, como el chorro era tan potente, era imposible llenar, así que tuve que llenarla con la tina de los enjaulados, al fin logré el cometido, pero debo aclarar, que mojé los sillones de la terraza, los vidrios, mis pantalones, polera, ropa interior y pelo, pero no se arrancó ningún pájaro por hoy.....
El Jacuzzi de los Pajaritos
La tina de los canarios y el agua con hielo
Me he reído no sabes cuanto!!! te felicito :)
ResponderBorrarAlejandro, gracias, la verdad cuando me pasaba esto también me reía y pensaba que solo a mi me puede perseguir una manguera!!!!
ResponderBorrarUn beso,