Si bien es cierto, cuando me propuse el propósito de escribir este Blog, me dije que iba a cambiar los nombres de todos los participantes, pero este caso es distinto, es especial, esta es una historia de vida compartida, una historia que nos afectó a un grupo de amigos, a una familia y a mi en particular.
Siempre, me pregunté el por qué, de mis dos cáncer, sobre todo el de mamas, que fue mucho más avasallador, el que asustó mucho más a mi doctora, el que la emocionó cuando leyó la biopsia y supo que no tenía los ganglios comprometidos y la vi saltar de felicidad y abrazarme, en ese momento yo no entendía que pasaba, después con el tiempo, me di cuenta que lo mío había sido tan grave y ellos habían pensado que casi no tenía vuelta, más adelante sabría el sentido de mi enfermedad...
Era el año 1997 aproximadamente, cuando un amigo me dijo que a Puerto Varas llegaba un matrimonio con el cual yo iba a encajar porque eran como yo, sobre todo la señora, así que me los presentó, desde ese día fuimos como hermanos, estuvimos juntos para las navidades, años nuevos, cumpleaños, fechas importantes, cumpleaños de niños, nos reímos, lloramos juntos, nos pasaron cosas que no podremos jamás olvidar, como esa vez que nos juntamos a hacer espiritismo en la casa de ellos, estaban los tíos, unos amigos, la Jacquie, mi amiga y su señora no quiso participar, y yo que era la bruja y médium, preparamos todo, las letras, las palabras si y no, el vaso, nos sentamos y de inmediato se sintió un golpe en la ventana que nos hizo quedar colgados y columpiándonos de la lampara de fierro forjado que colgaba arriba de la mesa de alerce sobre la que estábamos trabajando. Nos concentramos y enseguida el vaso se empezó a mover, había venido un primo de mi amigo, le empezó a hablar cosas de familia, alguien de nosotros anotaba, y mi buen compañero se iba poniendo pálido, cómo yo era la única que sabía que andaba en malos pasos porque la señora de un cliente se me había confesado, y eso no lo podía permitir, manipule el vaso y se lo hice saber, el pobre casi infartado le decía que si al espíritu y este le hablaba de la loca, y a mi amigo ya no le salía el habla, tiritaba, y le prometió a tan correcto espíritu que no se iba a dejar manipular nunca más por esa mujer tan loca que a propósito ya había tratado de suicidarse por él y lo tenía enfermo con tanta persecución.
Así pasaron los años, los niños crecieron, unos se vinieron a Santiago, más amigos se fueron agregando al círculo , los que más adelante fueron muy importantes, hasta que un día, Juan Carlos, que era un hombre sano, jaquecoso eso si, sufríamos de las mismas jaquecas, no podíamos tomar Jack Daniels, porque moríamos, es importante que les cuente, para que vean el nivel de amistad, que cuando la Jacquie venía a Santiago, con la única que tenía permiso para ir a tomar un trago era yo, la verdad para mi siempre fue como mi hermano mayor.
Cuándo estaba en pleno proceso de la reconstrucción de mi mama derecha, supe que a Juan Carlos, le había dado una jaqueca que le había dormido un lado del cuerpo, la intuición y los conocimientos que tenía sobre el tema me dijeron que era peligroso, lo llamé y me contó que estaba en la Clínica Alemana de Puerto Varas, que de Alemana solo tiene el nombre, porque no hay nada peor en atención y en urgencia que ese hospital. Lo habían dejado hospitalizado porque se había salido del camino manejando, lo habían tenido todo el día ahí y no le habían hecho nada en todo el día. Me acuerdo que llamé a otro amigo del grupo para contarle, partió a verlo y al día siguiente lo había trasladado a una clínica de Puerto Montt. En Santiago yo hablaba con mi neurólogo Patricio Ruedi, quien afortunadamente, era pariente de Juan Carlos y me dijo que había que traerlo de urgencia a Santiago y que entrara por la urgencia en la clínica en dónde él trabajaba.
En Puerto Montt, le hicieron un scanner y el diagnóstico fue un tumor del porte de una aceituna, me acuerdo haber hablado con él y lo preocupado que estaba, pero a la vez optimista y nos reíamos del lugar en dónde le había salido la aceituna.
Llegó a la clínica, le hicieron la biopsia, lo operaron, el diagnóstico fue el peor de todos, un tumor maligno, el mismo que tenía Ted Kennedy, con una expectativa de vida de máximo dos años, ahí supe, porque me había tocado a mi antes, fuimos compañeros del mismo camino, le pude tomar la mano y ayudar a dar los pasos cuando tuvo miedo, cuando estuvo ansioso, cuando quiso conversar, cuando se sintió solo, cuando estuvo deprimido.
La enfermedad es muy rápida y devastadora, antes del año de confirmada, su señora, me llamó para que lo fuera a ver porque estaba con una fuerte de depresión, llegué a verlo, estaba en su pieza, ya usaba muletas, porque tenía paralizado un lado del cuerpo, su cara se iluminó cuando me vio, conversamos sobre la enfermadas, sobre que no nos podíamos dejar abatir por ella, ni bajar los brazos, que él era fuerte, lo convencí de volver a tomar los antidepresivos y de ir al psiquiatra, al mismo que iba yo, nos reíamos porque teníamos también al mismo equipo médico.
Lo quedé mirando y le dije Juan Carlos, ya viene tu cumpleaños, tenemos que celebrarlo!!!, tu crees me dijo? la Jacquie pensaba llevarlo a un lugar tranquilo, pero cómo dije yo!! si tengo contratados hasta los mariachis!!!! miré sus ojos y se le iluminaron, supe de inmediato que había dado en el clavo, me dijo bien, pero invitemos a los más amigos.... Genial, ahora, tenía que encontrar al grupo mexicano y financiarlos, siempre metiéndome en problemas no? pero por mi amigo y su familia, bien valía la pena.
Llame a todos los amigos que irían a la fiesta, les dije que en lugar de regalo me pasaran tanta plata porque le ibamos a regalar entre todos una tocata con Mariachis que era lo que más quería, y así junté el dinero, el grupo. El día de la fiesta, con la Camila, su hija menor y la Griny la persona que estaba trabajando con ellos desde el año 2000 adornamos la casa con muchos globos de colores cientos de ellos como no teníamos inflador, fue a puro pulmón, más de uno de me reventó en la boca y mis garabatos creo que se sintieron en la plaza de Puerto Varas el salto que dí me dejó en las vigas de puro susto ,colocar las serpentinas no fue fácil necesitamos la ayuda de Mauricio el hijo mayor de JC, que vino especialmente de Santiago para la ocasión al igual que el Pipe y los padres de mi amigo, bueno como les decía, la casa tenía unas vigas a casi tres metros de altura y Mauricio se tuvo que pasear por ellas cual cabra de monte para colgar estas tiras de colores que nosotras tan entusiasmadas le pedíamos que pusiera, a riesgo de su vida, ya que queríamos que la casa estuviera tan producida como la Elizabeth Taylor en sus mejores tiempos , mientras ellos dormían, preparándose para el evento del año en la invernal ciudad de las rosas....
Cuándo despertaron de la siesta y vieron lo que yo había hecho, no lo podían creer, Juan Carlos, se sentó al lado mio y me dijo, "tú crees que este será el último? - íntimamente, sabía que así sería, tuve que contener las lagrimas y le dije, -cada día debemos vivirlo como si fuera el último, nadie sabe cuándo se va a ir, ahora tengo que ir a mi casa a cambiarme y a buscar la torta, puede que choque en la esquina y no vuelva más, nadie tiene el futuro asegurado- tienes razón me dijo,, mirando hacia el lago, pero el sabía que para él ya no habría un próximo....
Me fui a cambiar, a la fiesta iba con mi mejor amigo que es muy conservador, me pasó a buscar, cuando salí me vio y casi murió y me dijo Noooo, contigo así por ningún motivo voy!!! y pensar que yo me encontraba regia!! Ah no, le dije, esta peluca de plumas rojas, calypso y amarillas combinan con mi ropa, así que no me las saco.....por lo que mi amigo, tuvo que suspirar y aceptar, total conmigo ha sacado harta personalidad, debería estar agradecido......
Llegamos a la fiesta, se veían todos muy alegres, JC, , se reía mucho con mi peluca, estábamos los más amigos y la familia, llegó la hora de los mariachis que eran los mejores que había visto en la zona, ellos venían de muy lejos y fue un acierto el haberlos contratado,, el gozó y ver la cara de alegría y como cantaba todas las canciones valió la pena el haber hecho el esfuerzo, esas imágenes no las voy a olvidar jamás. Recuerdo que en un momento JC, sentó en sus faldas a la Camila, ella le había puesto música y él le tarareaba las canciones que cuando niña le cantaba...
Cuándo supo que me venía a vivir a Santiago, no le gustó mucho, me pidió que no lo hiciera, me dijo que a él no le quedaba tanto y que no lo dejara solo, que tampoco dejara sola a la Jacquie, le respondí que no podía que por mis controles mensuales debía viajar a cada rato y dejar a mis niños solos y no les estaba haciendo bien, pero como el iba a Santiago, nos íbamos a estar viendo siempre, que nunca lo iba a dejar solo y a la Jacquie tampoco.
Otro día quería hablar sobre la muerte, que haces cuándo una persona que está condenada a morir, te quiere hablar sobre eso? yo que he estado o me he sentido varias veces en ese caso, lo escuché, porque me ha pasado que te dicen, pero no, no hables de eso, si eso no va a pasar!! cuando sabemos que si, que es muy probable que pase, y siempre me he preguntado, por qué no quieren escuchar? por miedo? por negación? por egoísmo? no se imaginan lo bien que le hace a la persona, desahogarse y dejar ordenadas sus cosas y que no le nieguen lo evidente, es por eso que yo acepté esa conversación, me dijo que para él era importante que lo cremaran y que sus cenizas fueran tiradas en Puerto Varas, cuando le pregunté si quería que las dejaran en el jardín de la casa, se puso a reír y me dijo nooooo! te imaginas si después un nieto pisa ahí y le dicen pisaste al abuelo!! el pobre queda con trauma de por vida!!! Sabes? me dijo quiero que las tiren desde el volcán Osorno hacia el Lago Llanquihue.. Seguimos conversando de la vida y la muerte, de los por qué de las cosas, me contó que había la posibilidad con otra operación, pero no quería hacerla porque tenía miedo.
Se operó y al poco andar perdió el habla, para el año nuevo, supe que estaba hospitalizado en una clínica, lo fui a saludar, en sus ojos vi alegría cuando me vio, me decía unas palabras inentendibles hasta que entendí que era el nombre de su hija, me pedía que le dijera que la quería mucho, ella siempre fue su regalona y gran preocupación y ese fue el último día que lo vi, no porque haya muerto, no.
Volví a Puerto Varas a buscar mis cosas y fui tres veces a despedirme de él, no pude verlo, la señora me dijo que estaban solos en familia, si bien era su decisión, a mi me dolió, para mi yo era parte de su familia asi como ellos eran parte de la mía, lo ví asomarse por la ventana, pero él supo que fui, no soy quien para juzgar a nadie, sobre todo sabiendo por todo el dolor que han pasado, pero eso no significa que no me haya roto el corazón, pues yo sabía que no le quedaban más de dos meses, aunque en ese minuto ella me haya dicho que él no se iba a morir.
Estando en mi casa en Santiago, como cerca del 17 de abril soñé con él, me dijo que iniciaba su viaje de despedida porque en 15 días más el se iba, que venía agradecerme por su última fiesta de cumpleaños y que estaba consciente que yo me había ido a despedir como le había prometido pero que no me habían dejado verlo y por eso era la primera persona a la que venía a ver....
Pasaron los días y el 2 de mayo en la noche soñé con él de nuevo, llegaba a mi casa y me decía que estaba muy cansado que el tumor lo tenía por todo el cerebro que no tenía espacio donde le cupiera más cáncer, que ya no daba más, que se tenía que ir, yo le preguntaba, pero por qué no te vas? por qué estás aquí aún? me respondió - es por mi hija, me preocupa la Camila, no la quiero dejar sola, lo miré y le dije pero si es por eso, no te preocupes, te prometo que jamás la voy a dejar sola, ni a ella ni a la Jacquie, siempre, voy a estar preocupada de ellas.
Se paró del sillón en donde estaba sentado y me dijo, si es así, ahora me me voy, mañana ya no estaré.
Al día siguiente, el 03 de mayo, a las 10:15 aproximadamente, mi amigo JC cerró sus ojos y por fin descansó de todo el sufrimiento que le provocó esta enfermedad, ahora es libre, está al otro lado del camino, a donde todos llegaremos algún día.
Jel
Mi amigo Juan Carlos y su Sra. mi amiga Jacquie
Los Mariachis
La Jel, es decir yo, con mi bella peluca y mi atribulado amigo....
Cuando me diagnosticaron cáncer de mama, decidí, escribir, lo que me pasaba, para que mis hijos que en ese tiempo eran chicos, supieran como era su mamá, en caso de que no lograra superar la enfermedad, la superé, mis hijos crecieron, el mayor es publicista y músico, la segunda es Chef y los menores están estudiando fuera del colegio y espero que como los mayores, lleguen a ser lo que ellos aman.



Julita, he reído, llorado y adivinado quien es ese amigo que te acompaña en todas de puro fiel que es aunque lo sobrepases con tus audacias.
ResponderBorrarQué buena pluma tienes para imprimir en un texto tu intensidad, tu cercanía y compromiso.
Gracias por esta pequeña ventana de tu vida que nos has compartido.
Obvio que te EXIJO que sigas escribiendo.
Abrazos
...y admiración.
Perico
Gracias Perico!!! Me emocionan tus palabras...acabo de escribir un primer relato sobre Chiloé, ya vendrán más estoy cierta que tendré que incluir mi encuentro con dos sacerdotes cuando estaba embarazada de mi primer hijo y, uno de ellos me preguntó cuantos son?......
ResponderBorrarUn beso grande y te quiero mucho!!!